viernes, 13 de enero de 2012

La educación sexista. El machismo en la escuela.

Estimados/das amigos y amigas,

Hoy quiero invitaros a realizar una reflexión que creo sería muy positiva hiciéramos todos y todas, sea cual sea nuestro rol en relación a los niños y niñas. Hoy quiero hablaros de la educación sexista, de educar la sensibilidad, del machismo obviado desde la escuela, de...

Llevo ya casi 25 años ejerciendo como maestro con niños de 3 a 6 años y en mi largo camino ha existido siempre una etiqueta que me parece no debería tener: la del hombre “raro”… Te ven con los niños y niñas, en el parque con mis hijos cuando eran pequeños o con mi hija ahora, con los alumnos, … y ya están las conclusiones. En mi larga historia he tenido que desmentir dos veces el hecho de que fuera gay, vaya… Y digo vaya no porque tenga nada en contra de ese colectivo, que va, me salió esa expresión pues a mí me atraen las mujeres y siempre ha sido así… ¿Raro yo? ¿Por qué soy un hombre sensible y extremadamente cariñoso? ¿Por qué me gusta reír y jugar? ¿Por qué me apasiona mi oficio? Uf, mal vamos… Luego está esa otra etiqueta de “es como un niño” que te cuelgan a veces para justificar el hecho de verte tan feliz… Y yo digo: si así es ojalá lo sea hasta que muera…

Dicen que en nuestra forma de ser todos y todas tenemos una esencia masculina y otra femenina y a mí me han dicho ya varias veces que mi parte femenina tiene mucha fuerza… Y digo yo: Vaya, otra vez… ¿En qué código está escrito que la sensibilidad sea propiedad de las mujeres? En ninguno, os lo aseguro. Es pura educación… La ternura, el juego, la pasión, la alegría, la imaginación, … Pobre aquel que se apartó o fue apartado de todo eso, pobre, nunca sabrá lo que se pierde…

No hace mucho uno de esos retos apasionantes que como maestro se te presentan era cambiar el chip de un niño que por educación familiar estaba creciendo con una esencia de “machito” totalmente negativa. Frases como “los hombres no besan” o “ese juego es de niñas” o…; su respuesta agresiva a todos los conflictos, esa distancia emocional que se disfraza en un “no me toques”… ¿Sabéis cuanto tardé? 3 meses, nada más… ¿Cómo? Simplemente mostrándole un camino dónde él podía ser mucho más feliz. ¿Y sabéis cómo supe que definitivamente lo había conseguido? El día que sin venir a cuento vino a mí y me abrazó y me dijo: “Eres mi novio”… Eh! No penséis mal, por favor… Cuando un niño te dice eso te está diciendo simplemente que te quiere mucho mucho… Y ya está, así de fácil… Si consigues el amor de un niño se te abren tantas puertas, ¡tantas!

Yo no sé que estará pasando en otros lugares y países, pero mi impresión ahora mismo es que, no me preguntéis porqué, en los últimos años se está acentuando esa diferenciación de sexos en la sensibilidad y en la forma de implicarse en el cariño.

Hace unos meses escribí un texto muy ilustrativo de a donde puede conducir una educación que omita trabajar esa sensibilidad compartida. Cerraré hoy el post con ese texto y con la invitación a que lo leáis con los alumnos de cursos superiores. Cerraré la entrada. Además, con un deseo: ojalá en un futuro no muy lejano el hombre raro pase a ser el insensible y en la escuela brille la sensibilidad en todas las etapas y en todos los maestros y maestras.



PAPI, ¿POR QUÉ CUANDO SALES DEL TRABAJO NUNCA VUELVES A CASA?

-Papi, ¿puedo hablar contigo?
-Estoy leyendo el periódico, hijo… Pero, ¿de qué quieres hablar?
-¿Puedo sentarme en tu falda? Hace tanto…
-Vaya… Oye, que ya tienes siete años… Y vas a ser un hombre… Pero bueno, ven aquí… ¿Qué es eso que te preocupa?
-Papi, ¿Por qué cuando sales del trabajo nunca vienes a casa?
-Pues claro que vengo a casa… ¿A dónde te crees que voy?
-No, papá, tú lo sabes. Cada día, cuando llegas del trabajo, dejas el coche en el parking y te vas al bar de la esquina…
-Pues claro, pero luego vengo a casa, ¿no?
-¿Y por qué tienes que ir antes al bar? A veces te veo, desde la ventana, y me da una pena…
-Hijo mío, cuando seas un hombre… Hay cosas que ahora no puedes comprender.
-Pero, ¿qué hay en el bar?
-En el bar tengo muy buenos amigos, y necesito verlos, hablar con ellos, a veces echar una partida al dominó…
-Y… Si son tan buenos amigos, ¿por qué nunca los invitaste a casa? Podrían venir con su mujer, y algunos tendrán hijos y…
-Es que… Esos son los amigos del bar… Mira, cuando salgo del trabajo vengo muy cansado y necesito descansar, relajarme…
-Papi, pero si luego llegas a casa, te sientas en el sillón, pones el canal de la tele que quieres y esperas a que mamá tenga la cena en la mesa… Me parece que aquí también descansas…
-…
-¿Nosotros no te relajamos? ¿Quieres que aprenda a dar masajes? El otro día en el cole…
-¡No! ¡Por favor! Tú vas a necesitar aprender muchas otras cosas… Por cierto, ¿cómo va el cole?
-No me cambies de tema, papá, que no soy un mocoso… Sigo sin entender porqué no vienes a casa…
-Cariño… Los hombres tenemos muchas responsabilidades, muchas… Hay que ganar dinero, conseguir una buena educación para los hijos, …
-Ahora sí que me pierdo… Pero si mamá también trabaja… Un día os escuchaba y decíais que ganabais más o menos lo mismo… Y esa educación, ¿dónde me la vas a conseguir? ¿En la escuela?
-No entiendes nada, no entiendes…
-Papi, ¿tú crees que mamí es guapa?
-Claro que sí, hijo… Es guapísima…
-¿Y aun la quieres? ¿Estás enamorado de ella?
-Pues claro que la quiero, mucho… Y lo de estar enamorado… Cuando seas mayor te darás cuenta que eso es un tema literario, de cuentos y pelis, de…
-Mamá no cree eso… ¿Sabes? Ya hace mucho que la veo muy triste… Ella disimula, se esconde para llorar, pero yo la veo, la siento…
-Tu mamá es muy complicada, buena gente, muy buena madre y persona, pero muy complicada… Ay, si te contara… Las mujeres…
-¿Qué les pasa?
-Quieren andar siempre la vida con el corazón en la mano y el alma volando…
-Ahora tampoco te entiendo, papi…
-Un hombre tiene que saber estar, lo justo, en su sitio… Ya lo aprenderás…
-¿Y cual es ese sitio? ¿En el bar? Al salir del trabajo, los sábados por la mañana, los domingos por la tarde, ¿en el bar? ¿Marchando cada domingo a la mañana con la bici para volver a comer?
-…
-Papá, ¿no te das cuenta? Mamá se debe encargar de casi todo pues tú no estás, está muy triste y me dices que es rara, … Tus hijos vamos creciendo y tú te lo estás perdiendo, un día marcharemos de casa y ni te darás cuenta…
-¡Yo no me estoy perdiendo nada! ¡Un hombre debe saber cual es su sitio! ¡En la distancia se construyen el respeto y la autoridad! ¿En la vida hay que ser duro! ¡Los sentimientos son para las niñitas!
-…
-¿Y tú? ¿Vas a ser tú una niñita? Y ahora, ¿por qué lloras? Anda, la culpa es mía… Bájate de aquí y vete a hacer los deberes… Si quieres un día ser importante, como yo, debes estudiar mucho…
-Papi…
-¿Qué quieres ahora?
-Nada, que te quiero mucho…
-Pues eso, nada, yo también… Anda ya…